Visitaas

8 ene. 2011

todo

Apenas vi que la vida me guiñaba un ojo, le pedí que su antojo dispusiera de ti. Ella me dió las llaves de la cuidad prohibida y yo, todo lo que tengo, que es nada, te lo dí.


Así crecí volando y volé tan deprisa que hasta mi propia sombra de vista me perdió,pero eres tú la persona que sigue mi camino.

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